Resposta à uma pergunta sobre a PELE que nos chega desde a nossa querida Argentina (atenção: resposta em Castelhano).
Útil nesta época do ano (VERÃO) e para a saúde da nossa pele o ano todo =0)
"El conocimiento de salud que nos llega de Oriente nos reconecta con la
noción antigua de que TODO ESTÁ LIGADO ENTRE SÍ, desde el nivel microscópico,
repitiéndose las mismas leyes físco-químicas hasta niveles macrocósmicos. Como
las muñecas rusas: la pequeña es, en escala, en todo igual a la mayor que la
contiene; “como es en la tierra, es en los cielos” mencionan todos los libros
sagrados, más palabra menos palabra.
Dentro de esta concepción holística del Universo y del Ser Humano (y demás
Seres que con él habitan en este 3º planeta a partir del sol) observamos que la
piel es el mayor órgano que tenemos
y que está estrechamente ligado al intestino grueso y a los pulmones, que
funcionan como una unidad respiratoria en el cuerpo humano. Por lo tanto, la
salud de los órganos internos determinan la cualidad de la piel del individuo:
si la persona tiene diarrea, estreñimiento, enfermedad de Crohn, quistos en el
intestino, cancer, hemorroides, gripes frecuentes/facilidad en resfriarse, tos,
catarro, problemas (con diversos niveles de gravedad) del árbol respiratorio
podemos sospechar que la piel de esa/s persona/s no esté en su mejor forma:
podrá tener desde granitos desnecesarios y más o menos dolorosos, pasando por
formas más complejas y crónicas como el acne, piel seca y áspera o seborreica y
grasa, caspa, herpes, (y las consideradas “incurables” por la medicina
quimicalizada moderna…) psoriasis, lupus, etc.
Oriente también ha observado y pasado el conocimiento (nacido de dicha
observación a lo largo de los siglos hasta los días de hoy) que las emociones
son la primer causa de problemas de salud en el ser humano. Cada par de órganos
comandan un tipo de emoción y, si esos órganos estuvieren debilitados o
sobre-exigidos, habrá respuestas/reacciones emocionales a la par de otras
físicas (lo que finalmente en Occidente se vino a aceptar con el vago nombre de
‘enfermedades psico-somáticas’), como por ejemplo la irritabilidad y la ira o
la depresión, si el hígado/vesícula no están en plena funcionalidad; el miedo y
la indecisión, cuando los riñones y la vejiga están con algún problema, etc. En
el caso de los pulmones/intestino grueso, la emoción que los perjudica (o que
ellos generan si están desequilibrados) es la tristeza y la
angustia. No es mero acaso que las gallinas (viviendo en gallineros
con condiciones subanimales) hayan sufrido GRIPE en estado pandémico: se morían
de tristeza! No es mero acaso que los poetas Románticos del siglo XIX se morían
de TUBERCULOSIS: lean sus escritos…estaban tristísimos! Lo mismo se ve en la
música y en los escritos: cuando la persona sufre situaciones tristes es
altamente factible que sus pulmones y/o intestino grueso salgan afectados y sus
trabajos materialicen sonoridades tristes, palabras y razonamientos tristes…Cuando los órganos ya
están afectados (por hereditariedad o cronicidad) es “natural” que se exprese
con un tono de voz lloroso, triste, y/o tenga la piel seca o con algún grado de
problema, y/o el área pulmonar con síntomas, y/o problemas intestinales, etc.
Y la buena noticia es que todos estos síntomas
psicofísicos son tratables y curables naturalmente.
La piel, tal como los otros órganos y partes de nuestro cuerpo, está en
continuo “movimiento”: esfoliandose, regenerándose, hidratándose, secándose…
Nuestro cuerpo es inteligente y tiene poder de auto-cura, auto-regeneración:
cuando nos cortamos, la tendencia del cuerpo saludable es curarse, tratar de
cerrar esa herida, no se desangra (lo que sí acontece cuando la persona es
diabética o ya tiene otros problemas de salud instalados). La piel, tal como
los otros elementos de nuestro cuerpo, se “rehace”, se re-crea a
partir de lo que comemos: nuestro alimento genera nuestra sangre, y
esta baña y regenera las células en profundidad y las ya muertas son retiradas
y encaminadas para sus locales de deshecho (heces, orina, sudor, mucosidad…).
Es importante entender esta cadena de efectos ya que tenemos entre 4.5 litros a
5 litros de sangre y nuestras células mueren a razón de 300.000.000 por segundo,
criándose nuevas en el mismo instante, gracias a que comemos! Si no hay comida no hay vida, es un
facto! Y dime lo que comes y podré decirte la salud que tendrás, incluyendo el
tipo de piel!
El alimento que comemos determina en gran medida la salud y calidad de
nuestra piel, por eso es preciso comprender cuál es el alimento indicado para el Ser Humano. Nos repiten
hasta el hartazgo en los manuales escolares que “el Hombre es Omnívoro”… pero
si observamos bien la naturaleza y al hombre dentro de ese conjunto,
verificamos que él es más “Cerealifero” que otra cosa: no es mero acaso tampoco
que tenga 20 molares en 32 dientes, o sea 70% de nuestros dientes (que muestran
el tipo de alimento que debemos comer y la proporción entre esos alimentos
indicados) tienen FORMA y FUNCIÓN para moler. Qué cosa? Los cereales de la
Naturaleza, que son integrales (el refinamiento fue una posterior invención del
ser humano que ya bien probó ser contraproducente para nuestra salud). Nos
restan 8 incisivos (con forma de cuchillo para cortar los vegetales, que
representan 20% de nuestros dientes) y 4 caninos (con forma afilada para rasgar
y partir que representan un 10%; estos dientes sí indican la cantidad de proteína
que debemos ingerir, aunque proteína no implica obligatoriamente que sea
animal, puede ser proteína vegetal; recordemos que no todas las culturas llaman
a estos dientes “caninos” (=carne): los japoneses les llaman dientes de cortar hilo porque, cuando no
era fácil conseguir tijeras, las costureras usaban esos dientes para cortar el
hilo de costura!).
Por lo tanto, si nos limitamos a estos alimentos y respetamos esa
proporción estamos siguiendo las leyes de la Madre Naturaleza
para el Ser Humano, lo que nos proporcionará un cuerpo saludable y resistente a
las enfermedades. Y en un cuerpo fuerte no hay muchas posibilidades de que
alguna enfermedad se aloje.
Es como cuando construimos una casa: tenemos que hacer una masa de
cemento compuesta de cemento, arena y agua y existe una proporción exacta entre
dichos elementos porque si no, el cemento no funciona, no liga los ladrillos y
la casa se cae. Nosotros también
precisamos construir nuestra casa/cuerpo con los elementos/alimentos ciertos y
en la proporción correcta: más cereal que vegetal y más vegetal que proteína.
Así, conservamos una buena salud, con elasticidad y capacidades
parapsicológicas más desenvueltas y longevidad (no es por casualidada que los
japoneses, comedores de cereal, sean de los pueblos más longevos del planeta;
los pueblos comedores de carne tiene peor salud a todos los niveles, con más
incidencias de cancer y enfermedades “incurables”).
He presenciado personalmente cómo se cura fácilmente la soriasis, la
enfermedad de Crohn y variados canceres ligados a desequilibrios en el área
pulmones/intestino grueso del paciente.
Claro que la piel está ligada al interior del cuerpo y ella no es más que
la fachada de nuestro interior: ella está irrigada, calentada desde el interior
a través de vasos que están ligados a un sistema circulatorio ligado por su vez
a un corazón que bombea la sangre cargada de alimento a todas las células del
cuerpo hasta las neuronas. Claro que la caspa no puede provenir del exterior:
ella sale por los poros. Claro que no tenemos capacidad para digerir la lactosa
a partir del momento en que dejamos de ser lactantes y cambiamos para los
dientes definitivos…y por lo tanto todo lácteo que consumimos después de los 7
años (en general) cuaja como si fuese ricota en nuestro aparato digestivo. Lentamente,
nuestros sistemas linfático, circulatorio y excretorio tientan libertarse de
esas toxinas y objetos cuya presencia les dificulta su trabajo, pero muchas
veces acaban por acumularse debido a que consumimos substancias tóxicas más rápido
de lo que ellos pueden excretar.
Una piel sana tiene una tonalidad uniforme, con buena hidratación, sin
arrugas desnecesarias, sin cicatrices, sin estrías, elástica, suave al tacto.
Existen en todo el mundo plantas y elementos comprobadamente útiles para la
salud de la piel:
los aceites esenciales omega 3, 6, 9 que se encuentran en alimentos como
las semillas de sésamo y lino, el pescado,
la borraja o prímula (Evening
Primrose), jalea real, propóleo, eucalipto, pino, etc.
Shampoos de jabón neutro con base hipoalergica, aceite de sésamo o lino
para la piel, pomada de halibut (con vit.A), té de raíz de lotus, bebida de
kuzu (para cuando se está mal de los intestinos o resfriado).Urea (la
urinoterapia es la fuente más barata e practica de encontrar este elemento).
Aloé Vera. Jojoba. Baba de Caracol. Melisa, arcilla, miel, óleo de almendras,
óleo de onagra, agua de mar, aceite de oliva, etc etc. Vit E (germen de trigo).
Germen de avena, levadura de cerveza, brisa del mar y de campos. Limón,
manzanilla."
Sem comentários:
Enviar um comentário